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Las dos revoluciones que podrían mantener el petróleo ‘barato’ por 20 años más

Los recientes avances tecnológicos en la búsqueda de hidrocarburos, conocidos como la Gran Revolución del shale, ha cambiado el mercado de petróleo. Esta transformación amenaza ahora con guiar la tendencia de los precios del crudo durante los próximos 20 años. La tecnología que se usa hoy para extraer recursos no convencionales, comenzará a implantarse en la extracción de recursos convencionales, lo que incrementará con creces la producción y reducirá los costes en un mercado competitivo.

Según Roberto F. Aguilera, investigador en Curtin University (Australia), y Marian Radetzki, profesor en Lulea University of Technology (Suecia), la reciente caída de los precios del petróleo ha venido para quedarse, gracias a una producción mayor y más resistente, como muestran en su último trabajo.

Estos expertos señalan que los avances tecnológicos en la industria del fracking y del shale se expandirán pronto por el resto de países que son ricos en estos recursos. La revolución del shale en EEUU se convertirá en una revolución mundial que podría sumar unos 20 millones de barriles más al día en el año 2035.
Revolución de la extracción convencional

Por otro lado, los avances en la perforación horizontal y el fracking pueden aplicarse también a la extracción convencional de petróleo. Varias cuencas petroleras en EEUU y otros países están aplicando estas técnicas para extraer los recursos convenciones, que permiten reducir costes y aumentar la producción.

Sin duda esta nueva forma de extraer el petróleo ‘de toda la vida’ se conocerá con la revolución del petróleo convencional: “Asumimos que si el petróleo convencional en el mundo es capaz de beneficiarse de las técnicas aplicadas en el shale y el fracking, como ha hecho EEUU, la producción aumentará en otros 20 millones de barriles al día para 2035”, sentencian estos dos profesores. Es decir, para 2035 la producción podría ser de 40 millones de barriles más por día, lo que supondría una producción mundial diaria de unos 135 millones de barriles.

“Estos incrementos de la producción están obligados a producir una fuerte presión sobre los precios… Nosotros estimamos que para el año 2035 el barriles estará en 60 dólares. No obstante, un nuevo escenario que comienza a cobrar fuerza nos dice que petróleo podría terminar en los 40 dólares para ese año”, aseguran estos expertos.
Efectos mundiales

Según el documento de trabajo de Aguilera y Radetzki, la debilidad del precio del petróleo y la revolución en la producción tendrán un impacto positivo sobre la economía mundial. La industria del petróleo también se beneficiará de estas técnicas, que permitirán aumentar la productividad y eficiencia, dejando beneficios para las empresas a pesar de los bajos precios del petróleo.

El lado negativo lo sufrirán las naciones que son muy dependientes de los ingresos del petróleo. Lo efectos más notables se apreciarán en sus ingresos públicos, que probablemente no podrán alcanzar los niveles vistos en el pasado.

Otro gran implicado será el medio ambiente. “Estas dos revoluciones van a cimentar y prolongar la dependencia mundial de los combustibles fósiles. La experiencia de EEUU muestra que la expansión y abaratamiento del gas natural reducirá el uso del carbón y, por ende, las emisiones de CO2. Sin embargo, los esfuerzos para desarrollar energía renovables tendrán que ser más dependientes de los subsidios”.

AGENCIA EFE